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lunes, 8 de agosto de 2022

Desmienten el ingreso en un psiquiátrico de José Luis Fernández, Pancho en 'Verano azul'




La situación de José Luis Fernández, conocido por dar vida a Pancho en la mítica Verano Azul, ha protagonizado un gran número de titulares este lunes 8 de agosto por su supuesto ingreso en un centro psiquiátrico. Una noticia que saltaba a los medios a lo largo del fin de semana y que ha sido desmentida por Maribel Verdú Verdú, cercana al actor y especialista en datos de la icónica serie de TVE.

La información sobre el ahora desmentido ingreso del intérprete fue publicada hace apenas unos días por la agencia GTRES y comentada por la también actriz María Garralón, a la que durante un estreno reciente cuestionaron sobre la evolución del que fuera su compañero: “Él tiene sus temporadas estupendas. Está bien y ahí sigue. Cuando habla con nosotros, se emociona mucho. Nos quiere mucho y nosotros a él”, comentó.
“Se encuentra bien y va evolucionando poquito a poco y con el amor de los suyos, medicina suficiente”, agregó Garralón, Julia en Verano Azul. Preguntada sobre si mantiene contacto con él, explicó que es Juanjo Artero quien está más unido a José Luis: “Tiene bastante relación con él y si yo no sé nada, él me lo dice. Preguntamos unos por otros”, apuntó.

Ha sido horas después cuando Verdú Verdú, a la que La Voz del Sur cataloga como amiga de Fernández, ha salido al paso de los titulares para asegurar que la noticia del ingreso es falsa. “Se le está calumniando una vez más. Informaros de que para nada está en un psiquiátrico”, ha escrito en sus redes sociales, según publica el citado medio.

Junto a su mensaje, en el que pide “respeto” para José Luis Fernández, la especialista en Verano Azul comparte una imagen actual del actor. “Podéis apreciar que está perfectamente y os lo aseguro que está. Así que dejemos que siga con su vida tranquila porque todas estas mentiras ya hartan al ser más sereno”. 



sábado, 9 de mayo de 2020

QUÉ FUE DE. Antes de WhatsApp, antes incluso de los SMS… estaba el busca.

Antes de WhatsApp, antes incluso de los SMS… estaba el busca. Cuando ya casi nadie lo utilizaba, la marca de refrescos Coca Cola los introdujo masivamente entre la juventud española de los 90.



Podría parecer un año cualquiera, pero no lo fue. 1996 marcó un par de hitos tecnológicos remarcables: Phillips dejó de fabricar cintas de cassette, condenando al formato a ser pasto de la nostalgia y dando paso al a rey indiscutible hasta la generalización de Internet: el CD.


Aquel año, Nintendo anunció que abandonaba la producción de su exitosa NES, la consola de 8 bits que introdujo a toda una generación en el mundo de los videojuegos, al tiempo que presentaba su nueva Nintendo 64. Y Motorola lanzaba Startac, el primer teléfono móvil plegable y ligero de la historia.


La realidad es que, a mediados de aquella década, el móvil era un producto al alcance de unos pocos privilegiados. El Startac abriría camino a otros modelos como el One Touch Easy de Alcatel (que saldría a la venta poco después, en 1997) que sí llegarían a buena parte de la sociedad. Pero antes, y como ocurre con infinidad de productos tecnológicos, había que terminar de exprimir el stock.


La propia Motorola había reinado en la tecnología inmediatamente anterior a los teléfonos móviles: los buscapersonas, también conocidos como buscas o beepers. Una herramienta que hasta entonces había estado casi exclusivamente en manos de quienes, debido a su profesión, necesitaban estar localizados en todo momento, como personal médico, policías, pilotos o altos cargos de empresa. Personas a las que les vibraba un misterioso cacharro en el cinturón en los momentos más insospechados y que inmediatamente llevaban a la gente a su alrededor a pensar que eran gente importante.


Cuando parecía que los buscas estaban condenados a dejar paso a la imparable telefonía móvil, Motorola se sacó de la manga una idea prodigiosa: aliarse con Coca-Cola para hacer llegar sus aparatos tecnológicamente desfasados a la juventud. Y todo, a un precio más que razonable: bastaba con reunir 15 “puntos beep” que se encontraban bajo el tapón de las botellas de medio litro y pagar 1.500 pesetas (9 euros) para canjearlos por un busca.


La respuesta fue abrumadora: de pronto, miles de adolescentes tenían en su bolsillo un aparato con el que poder comunicarse con sus amigos de una manera que, aunque a ojos actuales resulte primitiva, suponía toda una revolución. Muchos padres y madres accedieron a pagar encantados las 1.500 ‘pelas’ para poder tener un poco más controlados a unos adolescentes a los que aún no había manera de localizar cuando estaban fuera de casa. Y Movistar, la encargada de gestionar los mensajes a través de su red Mensatel, empezó a frotarse las manos.


Motivos tenían para ello: para que un mensaje llegara a su destinatario, era necesario llamar a un número de teléfono y dictarle el texto deseado a una operadora. La llamada costaba la nada desdeñable cantidad de 100 pesetas (0,60 euros). Y claro: no existía posibilidad de respuesta. Si tu madre te ponía un mensaje preguntando por tu hora de regreso, la única opción pasaba por acercarte a una cabina telefónica, introducir una moneda y llamar, lo que por otra parte bastante más barato que dejar otro mensaje.


“Claro que me acuerdo del busca, hijo”, me contesta mi madre cuando le pregunto por el tema. “¡Anda que no te dejé mensajes cuando estabas por ahí! Lo que pasa es que todos los mensajes eran iguales: ‘llámame cuando puedas’”, ríe. “También me acuerdo de que lo perdiste en el autobús y fuiste a buscarlo a objetos perdidos. Y allí estaba”. De eso no me acordaba. Memoria de madre.


Lo cierto es que aquellas surrealistas conversaciones con la operadora eran, sin duda, parte del encanto del Beeper: escucharla repetir palabra por palabra los insultos a un amigo que llegaba tarde o las palabras de arrepentimiento tras una discusión de pareja tenía su miga. Para muchos, el busca de Coca-Cola fue también una herramienta en sus primeros pasos en el mundo laboral.

“Lo utilicé muchísimo”, recuerda Javier, que por aquel entonces trabajaba como mensajero a lomos de una Vespino. “La empresa me dejaba recados constantemente para que fuera a recoger o entregar un paquete a tal o cual sitio. Hasta que tuve un accidente con la moto que me dejó seis meses en el dique seco. Aquel día también murió el puñetero Beeper”.


Ante la invasión de la primera generación de Beepers de Motorola, Coca-Cola lanzó una segunda hornada, el Pager, de la mano de Phillips, que tras el cese en la fabricación de cassettes seguía buscando un buen nicho de mercado. Sin embargo, ya era demasiado tarde: en tecnología el tiempo vuela, y casi de un día para otro los buscas dejaron de interesar a los jóvenes en favor de los teléfonos móviles.


Aunque los Beepers desaparecieron abruptamente del mapa, aún hoy es posible encontrarlos de segunda mano en plataformas como WallaPop, donde son cotizados por coleccionistas y nostálgicos. Eso sí: usarlos ya es imposible: en 2012 Movistar cerró Mensatel de forma discreta, casi a hurtadillas. Tanto, que ni siquiera emitió un comunicado oficial sobre su decisión. Con la práctica totalidad de la población portando un móvil en el bolsillo, a nadie le importaban ya aquellos buscas que significaron el primer contacto de los jóvenes con las nuevas tecnologías de comunicación.



jueves, 19 de diciembre de 2019

Cómo Kirk Cameron pasó de ídolo juvenil a estrella más odiada de Hollywood

El adolescente rebelde de 'Los problemas crecen' se convirtió en un adulto ultrarreligioso y de discurso mesiánico que no ha dejado de ofender a minorías y de protagonizar controversias




Kirk Cameron (California, 1970) era tan famoso a finales de los ochenta que su cara decoraba camisetas que regalaban con revistas juveniles como SuperPop. Su papel de adolescente rebelde pero con buen corazón en Los problemas crecen (1985-1992), una de las telecomedias más famosas de los años ochenta, conquistó a más de 20 millones de seguidores durante sus mejores tiempos (la segunda y la tercera temporada). Su físico (un rostro bello pero amable, que atraía tanto al que buscase en él un novio, un amigo o un hijo) también prometía un gran futuro para él.


A los 17 años –tres años después de comenzar en la serie– Cameron descubrió la religión y se convirtió en un devoto cristiano. Nada erróneo ahí, si no fuese porque su nueva fe empezó a chocar con las tramas de la serie y con sus compañeros de reparto, algo que desarrollamos un poco más abajo. Tras el fin de la serie, en 1992, Cameron protagonizó otra comedia durante dos años pero su nivel de trabajo empezó a bajar y a especializarse en hacer películas que fueran de acuerdo con su fe. Renunció al estrellato por defender aquello en lo que creía. Algo digno de celebrar. Lo que no se puede celebrar es la forma en la que ha decidido vivir su fe. Y eso empezó en la propia serie. 


Para Cameron, de repente, su fe y su trabajo se hicieron inseparables. Esto quería decir que la serie, blanca y familiar de por sí, no podía incluir ninguna referencia, ni tan siquiera suave, al sexo antes del matrimonio o a nada que fuese pecado. Como resultado de esta injerencia de Cameron en la dirección creativa, tres productores –Dan Guntzelman, Steve Marshall y Michael Sullivan– abandonaron el proyecto porque no soportaban a aquel adolescente con aires mesiánicos.

Pero lo peor fue lo de la actriz Julie McCullough.

McCullough interpretó a la novia de Mike (Kirk Cameron), también llamada Julie en la ficción, durante ocho episodios de la quinta temporada. Pero nunca reapareció en la sexta. Según varios artículos de prensa, un documental emitido por la cadena Entertainment y el testimonio de la propia Julie, Cameron ordenó a la cadena ABC que la despidiera al enterarse de que había posado desnuda para Playboy. Acusó a la cadena de "promover la pornografía" por tener a una mujer que había posado en una revista para adultos en una serie familiar. Lo más llamativo de todo es que, una vez despedida McCullough –Cameron era una de las grandes estrellas de la televisión y nadie quería cabrearlo–, el actor sugirió a otra actriz para interpretar a su novia... y casualmente era su novia, y hoy todavía esposa, Chelsea Noble. Aparentemente la fe y la revista Playboy no eran compatibles, pero la fe y el nepotismo, sí. 


El comportamiento de Kirk dinamitó la familia perfecta detrás de las cámaras. “Recuerdo cómo Kirk tenía problemas con varias tramas”, confirmó el fallecido Alan Thicke, que interpretaba a su padre (por cierto, padre del cantante Robin Thicke). “Recuerdo que le dije: ‘Si Los problemas crecen es demasiado fuerte para ti, tal vez no puedas hacer ninguna serie”. Y Kirk pareció seguir su consejo: tras terminar la telecomedia en 1992 tuvo su propia serie, Kirk, que duró dos años. Pero poco más. A partir de entonces, su carrera ha consistido en películas para televisión de temática familiar, papeles episódicos en series familiares, protagonistas en cine cristiano (sí, eso es un género) y… la polémica.

En marzo de 2012 Kirk acudió al programa de la CNN del presentador británico Piers Morgan. Lo que siguió después fue tal vez su máximo repunte de popularidad tras la que tuvo en su juventud, pero no exactamente la que desearía ningún actor. El punto álgido de la charla llegó cuando empezaron a hablar del matrimonio homosexual, por aquel entonces legalizado en siete estados (hoy lo es en todo Estados Unidos). La charla fue así:



Un extracto de la polémica aparición de Cameron en el programa de Piers Morgan en la CNN.

–¿Cree que la homosexualidad es un pecado?

–Creo que es antinatural, detrimento y destructiva para la civilización.

–¿Qué le diría a uno de sus seis hijos si él le dijese: papá, soy gay?

–No podría decirle “genial, mientras seas feliz”. Yo le diría que hay muchos asuntos a los que debemos enfrentarnos en la vida y solo porque te sientas de un modo no quiere decir que debas actuar de acuerdo con eso que sientes.


No solo asociaciones varias LGTBQI se pronunciaron contra el actor. También lo hicieron otras celebridades y sus propios compañeros de Los problemas crecen. Cameron, como suelen hacer los que atacan a minorías y les niegan sus derechos, se quejó de que su libertad de expresión estaba coartada y estaba siendo víctima de un linchamiento. Y, por supuesto, aclaró que él tiene amigos gais que le apoyan.


Ese mismo agosto cabreó a otro sector, esta vez todavía más amplio que la comunidad LGTBQI: las mujeres. Todd Akin, congresista republicano por el Estado de Misuri y asociado al Tea Party, afirmó durante una entrevista de radio, mientras hablaba del aborto, que las víctimas de una violación “legítima” no suelen quedarse embarazadas. “Si se trata de una violación legítima, el cuerpo de la mujer tiene mecanismos para cerrarse del todo”, remató. Y añadió: “Asumamos que ese recurso [el de 'cerrarse'] no funcionó. Creo que debería haber un castigo, pero el penalizado debería ser el violador, no el bebé”.


¿Quién fue el único que lo defendió? Kirk Cameron, claro. Durante una visita al programa Today Show para promocionar un documental, comentó sobre el asunto: "Claramente, este hombre está abogando por la santidad de la vida pase lo que pase", lo justificó. "Este hombre ama a su esposa, tiene seis hijos, creo que es un buen hombre en una situación muy difícil".

Sin embargo, dos años después de defender a un hombre que se acercaba al delito de la violación de forma tan ligera, atacaba a los adúlteros y a los “fornicadores”, o sea, a aquellos que mantienen relaciones sexuales sin haberse casado. “Ese es el verdadero problema de la Iglesia, no la redefinición del matrimonio” (en relación con el matrimonio gay).


Su última gran polémica vino de la mano del huracán Irma, en septiembre de 2017, que dejó más de 134 muertos a su paso por el sur de Estados Unidos y del Caribe. "Cuando Dios pone su poder en exhibición, nunca es sin razón", afirmó en un vídeo publicado en su cuenta oficial de Facebook. "Hay un propósito. Y no siempre entendemos cuál es ese propósito, pero sabemos que no es aleatorio y que el temporal es enviado para hacernos responder a Dios con humildad, asombro y arrepentimiento".


La respuesta en redes no se hizo esperar. "Kirk, tus oraciones suenan poco sinceras cuando defines como "el poder de Dios" la destrucción de la vida". Podría pensarse que esta vez se había excedido al utilizar 134 cadáveres para hacerse eco de sus ideas extremistas. Pero Kirk sigue en su aventura mesiánica. Este mismo mes ha sido lanzado en DVD Connect, un documental en el que explica a los padres cómo educar a sus hijos en plena era de las redes sociales. Y sigue adelante con su proyecto The way of the master (El camino del maestro), una serie de televisión, podcasts y giras que comparte con el pastor evangélico Ray Comfort y en las que da sermones religiosos y tratan temas desde el punto de vista de su fe. En uno de los episodios, por ejemplo, se van a San Francisco a buscar "pecadores" (o sea, gais y lesbianas). Según una crítica publicada por Domenick Scudera en la edición estadounidense del Huffpost, "ver a Kirk y Ray en San Francisco es como ver a Jane Goodall o Dian Fossey en África. Kirk y Ray estudian a los gais de un modo sorprendentemente familiar al que Jane y Dian estudiaban a los gorilas". Poco más que decir.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Qué fue de Bryton James, Richie en ‘Cosas de casa’






Hay estrellas infantiles, y luego está Bryton James , que ha tenido una carrera exitosa desde antes de que pudiera atarse los zapatos. James comenzó a trabajar a una edad muy temprana, pero es mejor conocido por interpretar a Devon Hamilton en The Young and the Restless .
Junto con la actuación, James también es un apasionado de la música, algo en lo que se centró especialmente cuando era más joven. Desde su primer papel como actor hasta la mega celebridad de la lista A con la que trabajó, aquí hay cinco datos rápidos que necesita saber sobre el actor.
En The Beginning ...

James nació en Lakewood, California, de padres Eric y Bette McClure. James fue artístico desde muy joven, especialmente porque su padre era músico y compositor. De hecho, James comenzó en el mundo del espectáculo cuando tenía solo dos años.

A-List Connection

Cuando comenzó a trabajar en comerciales a una edad temprana, James fue elegido para uno con el Rey del Pop Michael Jackson. ¡James también le otorgó a Jackson un premio en los NAACP Image Awards de 1993 con la estrella infantil Raven-Symoné!

Primer papel

Cuando tenía solo cuatro años, James fue elegido como Richie Crawford en la popular comedia, Family Matters. Este fue su primer papel en televisión y permaneció en el programa desde 1990 hasta 1997.



Rol ganador del premio Emmy

James ha sido nominado para cuatro premios Emmy en el transcurso de su carrera, gracias a su papel como Devon Hamilton en The Young and the Restless. Ganó su Daytime Emmy Award por Mejor actor más joven en una serie dramática en 2007.

Getting Personal

James se casó con Ashley Leisinger en 2011, en una ceremonia que fue oficiada por el coprotagonista de YR Christian LeBlanc , pero lamentablemente la pareja se separó en 2014. Luego salió con la actriz Sterling Victorian de mayo de 2015 a agosto de 2016.
Aunque no tiene hijos propios, es el padrino de los hijos de dos de sus coprotagonistas de YR, Christel Khalil y Daniel Goddard . The Young and the Restless (YR) se transmite de lunes a viernes en CBS. Revise sus listados locales para los tiempos de transmisión.

domingo, 27 de octubre de 2019

¿Que fue de Judy Winslow? De actriz infantil al porno.

La vida puede dar muchas vueltas. Un día estás en la cresta de la ola y a la mañana siguiente ya no queda ni rastro del prometedor futuro que se presentaba ante ti.
Ya hemos visto muchas veces como el alcanzar la fama de forma temprana acaba por causar graves estragos en los jóvenes actores. Algo que vuelve a repetirse con el caso de Jaimee Foxworth, la Judy Winslow de la inolvidable serie de los 90, Cosas de casa


Cuando la famosa sitcom comenzó allá por 1989, poco podían imaginarse sus protagonistas que estaba a punto de firmar una de las grandes series de la década. Nueve temporadas en antena y más de 200 episodios convirtieron a los protagonistas de “Cosas de Casa” en auténticas estrellas. Lo que comenzaba como una comedia centrada en la familia Winslow iba evolucionando a medida que la audiencia caía rendida a los pies de uno de sus personajes: Steve Urquelle (Jaleel White).
El divertido personaje acaparaba la atención, así como las tramas que le involucraban. Esto supondría la pérdida de protagonismo de algunos personajes, como la pequeña Judy Winslow.


De ser uno de los personajes principales durante cuatro temporadas, Jaimee Foxworth pasaba a quedarse sin trabajo. A sus 14 años, la joven actriz veía como su fama y su llamativo sueldo desaparecían de un plumazo. Foxworth era despedida de “Cosas de Casa” tras más de 70 episodios. su personaje desaparecía y ella nunca llegaba a superarlo.

Desde entonces, el abuso de sustancias y las constantes depresiones marcarían el futuro de una joven que relataba la crueldad de su situación en el programa de Oprah. De hecho, su mayor éxito ante las cámaras llegaría como actriz porno, un mundo al que se vería condenada como último intento de sacar a su familia de la bancarrota. Con el nombre de Crave, Foxworth participaba en varias películas del género.
Tras abandonar el mundo del porno, en 2008 volvía a irrumpir en escena con el reality “Celebrity Rehab“, en el que algunos famosos se sometían a rehabilitación.
El nacimiento de su hijo hace unos años sería el final de un calvario de adicciones, drama y excesos, ya que Foxworth optaba por una vida normal y corriente junto a su pequeño.

sábado, 12 de octubre de 2019

El niño de ‘Alf’ irreconocible: “Yo terminaba muy cansado las grabaciones, encima los chicos de mi edad me tenían envidia y me terminaban haciendo bullying. A veces hasta me pegaban”




Como todo vuelve y hasta Chucky tuvo su regreso, los fans de la inolvidable serie Alf no descansan en su campaña por revivir al extraterrestre adorable y peludo. Y en esa cruzada, muchos se sorprendieron cuando vieron el cambio físico del principal aliado de Alf, el pequeño Brian de la ficción.


Benji Gregory hoy tiene 41 años. Nació el 26 de mayo de 1978, en Los Ángeles, California, y en 1986 saltó a la fama con tan solo ocho años. Su rol era el de hijo menor de Max Wright (William) y de Katherine (Anne Schedeen). En ese clan tan particular, en el que se adoptaba a Alf, él funcionaba como el “hermano” cómplice del ser caído desde el planeta Melmac.



El actor decidió alejarse de los flashes en su adolescencia. Estudió Arte en la Universidad de San Francisco, California y en 2003, a los 25 años, se alistó en la Marina de los Estados Unidos.Ahora reside en Arizona y, suele compartir fotos de su cotidianeidad, un adulto como cualquiera. De hecho, los haters lo critican por las imágenes “demasiado caseras” y con “poco glamour” que sube.











En enero de 2005 dejó la Marina por problemas de salud.
“Me encantaría ser actor otra vez, pero ya es tarde”, comentó alguna vez. Una entrevista actual hecha vía Skype y subida a YouTube generó sorpresa. Los años pasan para todos y Benji deja en claro en esa charla que la vida durante la ficción en la que participó no fue nada fácil.


“Cuando Alf fue cancelado, fue un alivio. No quería hacer más shows, pero no me arrepiento de nada”, dijo hace unos años Benji en una entrevista. “Yo terminaba muy cansado las grabaciones, encima los chicos de mi edad me tenían envidia y me terminaban haciendo bullying. A veces hasta me pegaban”, admitió. Este año Benji sufrió un duro golpe: víctima de un cáncer, falleció a los 75 años el actor que interpretaba a su padre Willy.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Recordando el viejo Cine ideal cuna del terror donde podías disfrutar de las mejores películas por 150 pesetas


El tradicional cine Ideal, situado en la plaza de Benavente, pasó a especializarse a partir de anteayer en la exhibición de películas de terror, fantásticas y ficción científica. En sesiones numeradas, a las cuatro, seis y ocho de la tarde y diez de la noche, y al precio de 150 pesetas butaca, se programan cuatro películas diarias diferentes cada semana.El local, construido en los solares del antiguo convento de la Trinidad, situado en la calle del Doctor Cortezo, esquina a la de Atocha, se construyó para el cine. No obstante, de forma esporádica, y como por casualidad, hace años se realizaron algunas temporadas teatrales.
Entre las películas programadas durante el mes de enero, dentro de lo que se podría clasificar como terror puro, destacan: Phantasma, (1979), de Don Coscarelli; Viernes 13 (1980), de Sean Cunningham; Llama un extraño (1980), de Frank Walton, y Los ojos de un extraño (1980), de Kien Wiederhorn.
Los cuatro son nuevos nombres dentro del cine norteamericano' y pretenden dar su particular visión del género y aprovechar las múltiples posibilidades que ofrece. En este apartado también se sitúa La centinela (1976), del veterano inglés Michael Winner, y Scanner (1980), del canadiense David Cronnenberg.
Mayor interés tienen las dos últimas versiones de la famosa novela de Brian Stoker: Drácula (1978), de John Bradham, producción norteamericana hecha con abundantes medios para aprovechar el éxito alcanzado por una versión teatral y que lanza al debutante Frank Langela como protagonista, y Nosferatu, vampiro de la noche (1978), del alemán Werner Herzog, que parte de la versión clásica de Murnau y donde el genial Klaus Kinski interpreta el personaje central.
También hay que subrayar Inferno (1979), donde el gran especialista italiano Darío Argento consigue expresar con perfección su tortuoso mundo. La esfinge (1980), de Franklin Schaffner, sobre un curioso guión de John Byrum; y Un hombre lobo americano en Londres (1981), divertida parodia del viejo persona je realizada por el director especializado en comedias enloquecidas John Landis. Pero la mejor película de las programadas para el mes de enero es La furia (1977), de Brian de Palma, quizá su obra más calculada, mejor rodada y más apasionante de su impecable filmografía

martes, 23 de abril de 2019

Kevin Sorbo (Hércules) de Estella en los 90' al olvido. Esta es su historia


A mediados de la década de los 90, una de las series más emblemáticas de la década se dejaba caer por la pequeña pantalla. Hércules: Sus viajes legendarios se venía a titular en España. Tras varias películas (empezó como un telefilm) llegarías las seis exitosas temporadas que la ficción estuvo en emisión. La serie lograba convertirse en una habitual de las tardes, mientras que su protagonista, Kevin Sorbo, alcanzaba el éxito como uno de los rostros más reconocibles de aquellos años.






Lo que nunca llegamos a saber es la odisea que el actor pasó para lograr mantenerse en el estrellato durante aquellos días. Con solo 38 años y en pleno éxito de Hércules, Sorbo sufrió un aneurisma que le dejó parcialmente ciego. El problema de salud sufrido por el intérprete comprometía gravemente su futuro al frente de la serie, por lo que Sorbo optaría por ocultarlo y mantener a la prensa también alejada de su vida privada. De este modo, el actor continuaba al frente de la exitosa ficción sin que nadie supiese las dificultades a las que se enfrentaba cada día. Así lo ha relatado en unas memorias que acaba de publicar y en las que entra de lleno en lo complicado de sus vivencias.

Después de aquello, Sorbo o tendría muchas más oportunidades. Pequeños papeles en cine y televisión y una constancia que se vería premiada con su papel de Frank Atwood en varios capítulos de “The O.C.”, allá por 2006. Ahora, gracias a su sensacional libro, todo el mundo puede conocer los avatares que tuvo que pasar esa estrella olvidada por la industria llamada Kevin Sorbo.